Hay que prestar atención a la temperatura del agua, porque demasiado caliente o demasiado fría puede dañar las plantas.

Si utilizas agua del grifo, pozo, balsa, rio, etc. Lo mejor es usar agua a temperatura ambiente siempre que esté dentro de los parámetros de la variedad a cultivar. Hay que tener en cuenta que la temperatura del agua puede variar dependiendo de la estación del año que nos encontremos, el agua  no tiene la misma temperatura en invierno que en verano.

Si es demasiado fría puedes poner un calentador para alcanzar o acelerar la subida de la temperatura hasta la deseada.

La disolución de los abonos y el lavado de las sales del suelo son más o menos efectivos según la temperatura del agua.

La temperatura del agua

Altera diversas funciones vitales.

– La velocidad de las reacciones químicas.

– Los cambios de estado del agua (hielo – líquido – vapor).

– Cambios en la estructura y actividad de las macro moléculas.

– Las funciones asociadas a la membrana y la actividad enzimática.

Cuando la temperatura del agua aumenta también lo hace la velocidad del crecimiento vegetal

hasta alcanzar un valor óptimo de crecimiento otorgado por la temperatura de las raíces.

Si sobre pasamos los valores óptimos de temperatura provoca una disminución del crecimiento y de la floración.

Temperaturas elevadas provocadas por:

Depósitos y  tuberías  situados en el exterior con Sol directo, facilitan las altas temperaturas del agua.

También podemos encontrarnos con aguas subterráneas termales, que tendrán temperaturas superiores a la ambiente.

En el caso de aguas termales, hay que tener presente que al contacto con el suelo se produce un descenso de temperatura que puede producir una precipitación de sales en el perfil, que podría conducir a su salinización.

Sobre las reacciones enzimáticas pues a medida que la temperatura aumenta se incrementa la energía cinética de las moléculas aumentando la velocidad de las reacciones.

Sin embargo, si la temperatura aumenta mucho se alteran los procesos fisiológicos al producirse una desnaturalización de las enzimas y desorganización de algunas estructuras celulares.

 

Bajas temperaturas:

Si las aguas son muy frías, las solubilidades de los abonos y las sales serán muy bajas.

Además la actividad biológica del suelo se verá condicionada en la medida en que descienda su temperatura, y puede producirse un shock en las raíces por la disminución de la temperatura y transpiración intensa en partes aéreas.

Por ello es interesante esperar a que se produzca el atemperamiento de las aguas antes de ser utilizadas para regar.

Las bajas temperaturas afectan los procesos fisiológicos disminuyendo la velocidad de las reacciones enzimáticas. Una disminución de pocos grados produce un cambio significativo en la tasa de crecimiento.

Los efectos de la temperatura sobre cada uno de los procesos determinan su efecto global sobre el crecimiento general de la planta.

Las bajas temperaturas reducen todas las etapas del ciclo de vida de las plantas.

Sin embargo hay plantas que en diferentes etapas, necesitan temperaturas bajas para que ocurran  procesos como la inducción e incremento de la floración, germinación, inducción y termino de la dormancia en semillas y yemas, formación de tubérculos de papa, bulbos y cormos.